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Edificio de Prácticas Musicales

Equipo:

Camilo Garavito, Carlos Núñez, Laura Barroso, Juan Felipe Diaz Marulanda, Maria Camila Polo

Renders:

MONOMO

Memoria

Respondiendo al Contexto

La Caja de Música se inserta en el contexto del campus replicando la ocupación fraccionada de los edificios contiguos y generando la Plazoleta de la Huerta, espacio público que entra a hacer parte integral de la secuencia de espacios abiertos de escala amable que caracterizan a la universidad. De igual manera se integra al sistema ecológico principal a través de cubiertas verdes y superficies semi-duras permeables que se incorporan a la sucesión de espacios verdes estructurantes del Campus.

El proyecto se integra a la universidad a partir de la articulación de dos elementos de carácter diferenciado y complementario muy propios del lenguaje existente en el campus: el edificio/objeto  y el edificio/topografía.

El Edificio / Objeto

Un cubo de 9.7m de longitud en cada una de sus aristas se posa -levemente dilatado- sobre la topografía. Recibe y articula las circulaciones provenientes de los edificios  y puentes adyacentes a la vez que contiene los espacios de carácter más privado requeridos por el programa.   Dialoga con su entorno y con la memoria de la universidad a partir de la materialidad y textura de su fachada en concreto visto,  y a partir de su escala – tomando como referencia las proporciones de los edificios adyacentes del Campito de San José, en particular del existente Edificio K1, del cual hereda su sitio.

La fachada cerrada enfatiza su carácter abstracto – un silencio que complementa la arquitectura existente sin competir con ella. Las pequeñas aperturas se disponen siguiendo un patrón aparentemente aleatorio que evoca los remaches responsables de generar la melodía en una caja de música tradicional. La cubierta del cubo, verde y transitable, se convierte en un espacio íntimo, un pequeño talud – mirador que provee al visitante una vista privilegiada al cerro de Monserrate.

El Edificio / Topografía

Los pliegues en  la cubierta del basamento se amarran a los diferentes niveles de la topografía existente, distribuyendo las circulaciones y generando espacios públicos que complementan la diversidad de tamaños y caracteres presente a lo largo de la universidad.

La cubierta/talud sobre la que se posa la Caja de Música ofrece un espacio de estar verde, distendido y relajado. Los pliegues, la inclinación y la geometría de esta cubierta resaltan y obedecen a las líneas marcadas por el puente peatonal, funden la cubierta/talud con la circulación verde ascendente y abren al visitante la vista lejana sobre la ciudad y la vista cercana sobre la nueva Plazoleta de La Huerta.

La fachada en vidrio del basamento  y los pliegues del terreno terminan de conformar este espacio, convirtiéndolo en el corazón del proyecto. La Plazoleta de La Huerta es un espacio de reunión de carácter semi-duro a través del cual se puede acceder al primer nivel del edificio de música. Es un recinto donde se pueden realizar eventos pequeños y conciertos al aire libre; a la vez funge como un balcón-mirador desde donde se pueden observar los ensayos del coro y la sinfónica en el interior de su recinto de doble altura.

Conectando la estructura ecológica subyacente,    articulando las distintas escalas del espacio público y recogiendo y reinterpretando estas dos tipologías (el edificio/objeto y el edificio/topografía), la Caja de Música se inserta armoniosamente en el campus de la Universidad de Los Andes.